LA MUERTE OCULTA
David Meléndez Alzate
En el 2004 vi las ‘Tortugas pueden volar’, una
película del director iraní Bahman Ghobadikurda, sobre un grupo de niños kurdos que buscan
ganar dinero recogiendo minas antipersona entre las fronteras de Irán y Turquía
para venderlas en el mercado negro.
La película es protagonizada por actores naturales,
niños y niñas que sufrieron en carne propia el terror, las amputaciones, las
muertes y el trauma de haber sobrevivido a una guerra. Pero mientras veía la
película no podía dejar de pensar que las minas antipersona no están solo en
lugares alejados como África y Medio Oriente, Colombia sigue siendo el segundo
país del mundo con más minas sembradas.
En ese año se presentaron 227 heridos y 66 muertos
de la población civil, 469 heridos y 136
muertos de la fuerza pública por Minas
Antipersonal (MAP) y Municiones Usadas
sin Explosionar (Muse). En 2017 del 1 de enero al 30 de abril, después de
firmar el Acuerdo para la terminación del Conflicto solo se presentaron 2 heridos.
Estas cifras son las más bajas desde 1990, año en
que se empezaron a llevar los datos de los incidentes y son una muestra clara
del cambio que ha tenido el país en este tiempo, además el Gobierno y
las Farc a partir del acuerdo de desminado esperan llegar a 20 municipios de 10
departamentos afectados por el conflicto.
El
Ministerio de Cultura está presente en las zonas de desminado por medio
de bibliotecas hechas a partir de contenedores con
una estructura impermeable, aislamiento termoacústico, iluminación interna,
conectividad de equipos, baterías sanitarías y la facilidad de generar diferentes espacios con
divisiones internas. Esta iniciativa surge como respuesta a la necesidad de los
municipios que no cuentan con predios disponibles para la construcción de la
biblioteca municipal o son de difícil acceso.
Para el año 2018 serán entregadas 200 bibliotecas
públicas, construidas y dotadas, enfocándose en las zonas afectadas por el
conflicto armado o por la pobreza extrema. Estos espacios contarán con programas
de formación, capacitación de bibliotecarios y conexión a internet.
Además, el Ministerio de Cultura con una inversión
de 2 millones de dólares, construirá las Bibliotecas Públicas móviles para la Paz, en
20 zonas veredales, donde se viene implementando el proceso de desarme con las
Farc. Cada uno de los módulos contará con 380 títulos físicos y 250 libros
digitales. Los mejores 20 bibliotecarios del país atenderán estas bibliotecas.
El camino no es fácil, pero no es imposible alcanzar
la paz, es necesario el apoyo a estas iniciativas y a las muestras de buena
voluntad de los actores del conflicto armado colombiano, que aunque apenas
empiezan ya se pueden evidenciar cambios reales que ayudarán a cambiar la vida
de las personas afectadas por la violencia.
